miércoles, 6 de enero de 2010

El Inicio

En 1983 era yo una niña alegre, parlanchina, obediente, güerita, menudita, de ojos tristes y boca grande. Tenía 9 años, faltaba poco para cumplir 10 y el 26 de Mayo de ese año hubo un parteaguas en mi vida: comencé a estudiar piano.

Dias antes mi mamá preguntó "¿quieres estudiar piano? Tus primas lo harán." Como en ese entonces lo que hacía una lo hacía la otra, accedí, con muy poco entusiasmo. Eso cambiaría muy pronto.

El estudio se llamaba “Estudio de Piano Ludwig Van Beethoven” y estaba a una calle de la casa. Las clases incluían solfeo, teoría de la música y por supuesto el instrumento. Asistía martes y jueves de 12:30 a 13:30.

El estudio es un lugar que mantendré en mi lista de lugares favoritos. Habían 4 hermosos pianos verticales, todos marca Melodigram; 3 de ellos dedicados estudiar, y el cuarto era donde los alumnos pasábamos a dar la clase (!qué nervios!). A un lado se sentaba la maestra, que se llamaba Lolita. Cuando la conocí me impactó mucho. Era muy guapa y muy estricta. Sin embargo poco tiempo después descubrí que era también, como diría Lucy Maud Montgomery en boca de su personaje Anne Shirley, una alma gemela (a Kindred Spirit). Además de los pianos, sillones, un par de sillas, un librero y una pequeña pizarra con los 10 primeros lugares en aprovechamiento mensual, había posters con retratos de músicos notables. Uno de ellos pertenecía al retrato que Delacroix pintó de Federico Chopin.

Era yo una estudiante muy dedicada. En casa no había piano para estudiar, así que las dos horas semanales las procuraba aprovechar lo más que pudiera. Una vez que inicié no pude parar, siempre quería escuchar algo nuevo, que mi lección saliera bien, y me emocionaba al encontrar su melodía. Esa emoción se multiplicaba cuando la lección era un PRIMO (melodía) y formaba parte de una pieza a 4 manos. Esas ocasiones eran geniales porque si daba la clase sin errores, Lolita se sentaba a mi lado y tocaba el SECONDO (acompañamiento). Entonces lo que había sido una simple lección se transformaba en una melodía que tarareaba todo el día. Además, tocar con la maestra siempre fue muy chido, y no todos los alumnos tenían ese privilegio.

Cuando cumplí un año en el estudio, Lolita organizó un concierto en la sala Chopin a manera de evaluación del aprovechamiento de sus alumnos. Durante la preparación del concierto, cuando mis primas y yo estudiábamos nuestras lecciones y las sencillas piezas que interpretaríamos, mi maestra también estudiaba, preparando su interpretación de la Polonesa Heroica de Federico Chopin. Eso fue lo que marcó mi predilección por la música del que considero mi compositor favorito.

Este año, 2010, se cumplen doscientos del nacimiento de Fededirco Chopin. Abro este espacio para festejar. Compartiendo lo que he aprendido de él y de su música.

11 comentarios:

Adrián Robles dijo...

Yo soy mas de guitarra, pero admiro a los que tocan piano. No se como pueden partir el cerebro para tocar cosas de diferente ritmo en cada mano.

TORK dijo...

Me recordaste un episodio de Cantinflas Show sumamente deprimente dedicado precísamente a Chopin.

La Lupe dijo...

Jo, el episodio del Cantinflas show está lleno de errores jejeje, ya luego explico cuáles son y los datos correctos :)

La Lupe dijo...

En cuanto a tocar cosas diferentes con cada mano, todo es cuestión del conteo :)

Kyuuketsuki dijo...

Yo soy guitarrista y procuro ensayar de vez en cuando alguna obra de Chopin, que suelen ser particularmente difíciles por estar, pues, escritas para piano precisamente.

Los nocturnos de Chopin rifan.

Bienvenida a la blogósfera y así.

TORK dijo...

Alguna vez leí que la música de Chopin es infalible para poner "a tono" a las mujeres. Desafortunadamente no he podido comprobarlo. Se aceptan sugerencias.

La Lupe dijo...

Kyuuketsuki: La música de Chopin se debe escuchar muy hermosa en una guitarra, y mis respetos para el arreglista. Los nocturnos me encantan, en especial uno muy triste el Op.48 No.1

Tork: En una de sus cartas Chopin expresa, que en París es criticado por tocar suavemente, y él dice que le preocuparía más que le dijeran que tocaba demasiado fuerte; además, agrega que su forma de tocar es la preferida por las damas. Melodías hermosas para llegarle al corazón a una dama, pues tiene muchas, me atrevo a recomendarte el Nocturno no.20 Op.27, el No.2 Op.9, que es de los más conocidos, los valses Op.69 No.9 (el adios), el Op.64 No.2 y la Balada No.1 Op.23 (Polaca) y si te los encuentras interpretados por Rubinstein, pues que mejor.
Saludos!

Alberto Luquín dijo...

Hola, casionalmente dejo comentarios en el blog de Héctor. Da gusto ver que también entraste a los blogs.

Empiezas como se debe, recordando un bicentenario que sí rifa...

Saludos...

berenice dijo...

Damaris!! pero con que alegría, recuerdos, suspiros y nostalgía leo esta tu primera entrada del blog... pues como sabes yo también estudíe con Lolita, y también tuve los mismos nervios que tú al sentarme a darle la clase y viví la misma emoción de estudiar en esos pianos verticales, yo también estuve en el recital de la sala Chopin! creo que mi mamá que vive en Jalisco todavía tiene una copia de la invitación, a ver si la encuentro y la escaneo... que dicha encontrar otra alma gemela, aparte de que encontramos a la maestra Lolita, y ahora a tí, con estos recuerdos tan bonitos de nuestra infancia musical, yo hace años que dejé el piano, cuando me vine a USA, dejé mi piano en México, y solo cuando voy lo toco, toco piezas de aquel libro verde que tenía Lolita con piezas para niños, te acuerdas? y todavía tengo mi Beyer y mi Burgmuller y el tan fastidioso Hanon de Hanons y mi librito azul de solfeo... pero últimamente me ha entrado el gusanito de volver a tocar... un gringo por acá me dijo que me vendía uno eléctrico, pero le contesté con un firme NO, recordando lo que es tocar un piano de verdad... en fin te mando un abrazo y gracias por estas preciosas memorias!

La Lupe dijo...

A mí también me dió mucho gusto encontrarte!
Puse el nombre de la maestra Lolita en el google y me ligó a tu blog :)
Yo sí te recuerdo bien y a tu mami también :)
La invitación es la de las fotos de los alumnos en el interior cierto?
Buscaré fotos y te las mando para recordar.
También te mando un abrazo lleno de cariño y de dulces recuerdos :D

berenice dijo...

hola otra vez Damaris, fíjate que mi mamá está ahorita en San Diego de visita y le platiqué de tu blog, de la maestra Lolita, y nos estuvimos acordándo de aquellos tiempos, nos dió mucho gusto y ella si te recuerda bien! y ahora que ella te ubica pues yo también, y nos estuvimos acordando de Dulce la perrita de la maestra y mi perra Filka, que tiempos aquellos! espero si puedas poner algunas fotos para verlas, yo cuando vaya a México me traigo las invitaciones para escanearlas, la magia del internet que nos traé recuerdos de aquellas teclas de los pianos que tanto tocamos de niñas, muchos saludos!