miércoles, 26 de enero de 2011

M. Frédéric Chopin de Varsovie

El primer concierto de Chopin en París tuvo lugar el 26 de Febrero de 1832. Federico llegó a la sala Pleyel pálido y nervioso, sin haber comido desde en la mañana.

La sala, de 300 asientos quedó repleta gracias a las invitaciones distribuídas a las personalidades francesas. Los polacos llegaron espontáneamente a aplaudir a su compatriota: los Czartoryski, los Plater, y por supuesto los viejos amigos de Federico: Niemcewicz, Witwicki, Grzymala y Fontana. La prensa también estuvo presente.

El programa fue extenso, de 8 números

-El quintento de Beethoven Op.29
-Un dueto de las señoritas Tomeoni e Isambert
-El Concierto en Fa menor de Chopin
-Una aria por mademoiselle Tomeoni
-Gran Poloneas con introducción y marcha para 6 pianos, interpretada por Kalkbrenner, Chopin, Hiller, Caborne, Stamayty y Sowinski
-Una aria por mademoiselle Isambert
-Un solo de oboe
-Variaciones de Chopin sobre La cie darem la mano.

El cartel concierto presentaba a Chopin como:
M. Frédéric Chopin de Varsovie
¡La ovación fue grande! Los aplausos más fuertes se escucharon en la primera fila, donde estaban sentados Liszt y Mendelssohn. Años más tarde Liszt escribió sobre ese momento:

"Los aplausos que se renovaban continuamente no parecían suficientes para expresar nuestro encanto ante la demostración de aquel talento, que revelaba un nuevo nivel en la expresión del sentimiento poético, y unas innovaciones tan felices en la forma artística"

Su amigo Antoni Orlowski informó a Varsovia:

"Nuestro querido Frycek dió un concierto que le valió gran reputación y un poco de dinero. Mató a todos los pianistas locales. Todo París está pasmado"

El crítico Francois Fétis escribió:

"Aquí tenemos un joven que permanece fiel a sus impresiones naturales y no sigue modelo alguno. Ha logrado una abundancia de ideas originales de una clase no hallada en ningún otro lugar.
Su ejecución es elegante, libre, graciosa, eficaz y pura."

En terminos financieros el producto del concierto fue considerable, ya que Chopin no tuvo que pagar la sala. Aquel dinero representaba su primera ganancia seria desde que dejó Varsovia. Chopin tenía todo el derecho de congratularse ante la grandiosa recepción que tuvo; había entrado definitivamente en las filas de los virtuosos de París.

Foto: Sala Pleyel actualmente, tomada de la wikipedia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sra perdon por usar su blog para esto pero en el de hector no aceptan anonimos y no se ,no quiero o me da flojera abrir una cuenta para este comentario

Estimado Hector :No nos pongas mal a los ateos siempre en cuaquier comentario (ejem el ultimo)en lugar de decir Jesus y continuar con los demas personajes ,siepre te avientas una serie de insultos ,ojo no soy catolico pero ya aburres con eso creo que cuando escribes de otros temas es interesante (mi opinion se que contestaras que te vale m>>>)el hablar mal ya parece una obsecion puberta
SAludos
Fernando

La Lupe dijo...

No te perdono anónimo mi blog no es recadera, este espacio de comentarios es para hablar sobre música, cuando quieras discutir sobre eso (y de preferencia sin faltas de ortografía) puedes usarlo.
A mí las tonterias tanto de ateos como de creyentes me tienen sin cuidado y este blog no las trata, así que te pido sea la última vez que usas este espacio para dejar cualquier tipo de recados para mi esposo.