lunes, 15 de febrero de 2010

La Profunda Suavidad de los Sonidos. Ciclo Chopin. Concierto del Sábado 13 de Febrero


El pasado sábado 13 de Febrero, en el palacio de Bellas Artes, mientras muchos se arremolinaban muy cerca de ahí para ver un colorido desfile chino (puaj), yo me disponía a entrar al sexto concierto de un ciclo de homenaje a Chopin. Era una tarde espléndida y soleada, llena de gente caminando por las ruidosas calles del centro de la bella ciudad de México.

Mis expectativas para el concierto eran altas, tal vez demasiado, lo que provocó que me decepcionara un poquito, pero sólo un poquito ¡eh!

Quiero expresar que el formato que manejó el maestro Quintana me gustó mucho, y es que antes de interpretar, valses, estudios, sonatas y polonesas, nos habló del genio Chopin y de las piezas que interpretaría, aprendí cosas que no sabía y ¡eso me encantó!

El maestro Edison Quintana es uruguayo y tiene una vasta experiencia internacional. Antes de iniciar comentó que en la carrera de todo pianista es un rito y un ícono, el dedicarle un concierto a Chopin, quien es un sinónimo del piano, y el músico más tocado en este maravilloso instrumento.

Las primeras cuatro piezas del concierto fueron Valses. Valses que según nos platicó el maestro Quintana, Chopin indicó que no eran para bailarse; y en los cuales se aplica el rubato que es un término musical (robado en italiano) que significa acelerar o desacelerar ligeramente el tiempo de una pieza a discreción del solista o director de orquesta. El maestro Quintana nos ejemplificó, en su interpretación de los valses el mencionado término musical. A mi muy particular apreciación no me agradó mucho su rubato en algunos pasajes del último vals, pero el rubato, es el rubato.

Los tres primeros son póstumos, es decir que fueron editados después de la muerte del músico, y obviamente sin su autorización, por lo que nos decía el pianista que tocaría esos tres valses sin permiso del homenajeado. Al respecto, recuerdo haber leído, aunque no la fuente, que Chopin le pidió a su hermana mayor, Luisa, quien estuvo a su lado en sus últimos momentos, que no se publicara nada que él no hubiera autorizado, y mucho menos obra inconclusa. ¿Por qué sería que Chopin pediría esto? Entiendo perfecto que no quisiera la publicación de obras inconclusas, pero por ejemplo los valses póstumos son piezas muy lindas, ¿sería que él las consideraba mediocres? Espero poder averiguarlo.

Aquí la lista de los Valses interpretados:
Vals en la bemol Op.70 No.2
Vals en re bemol Op.70 No.3
Vals en la bemol Op.69 No.1 El Adiós
Vals en do sostenido menor Op.64 No.2


En cuanto al Vals El Adiós, el pianista nos platicó que nace de una improvisación de Chopin derivada de la desilusión amorosa que le produjo el rompimiento con Maria Wodzinska, al inicio fue, como ya escribí, solamente una improvisación y Chopin terminó escribiendo este vals 5 o 6 años después. Leí en el libro de Bernard Gavoty que este vals nunca fue dedicado a Maria, pero sí ofrecido a ella.

El siguiente bloque del concierto estuvo cubierto con 4 estudios:
Estudio Op.10 No. 3 Tristeza
Estudio Op.10 No. 4
Estudio Op.25 No. 1 Arpa Eólica
Estudio Op.10 No. 12 Revolucionario


Edison Quintana nos comenta que no hay que hacer mucho caso al “sobre nombre” a estos estudios, ya que fueron nombrados así no por el compositor y en algunos casos mucho tiempo después de su muerte.

Una anécdota que nos platicó el pianista uruguayo es que la tumba de Federico Chopin en el cementerio de Père-Lachaise, siempre está limpia y con flores, y esto es debido a sus admiradores, pero particularmente a que los estudiantes del conservatorio de Paris tienen un acuerdo de mantenerla así todos los días del año.

Aquí se dieron mis desilusiones en cuanto a este concierto, soy fan de Chopin, y entre toda su música los estudios ocupan un lugar primordial en mi predilección por ella, los he escuchado muchísimas veces, en CD, DVD y en vivo, por lo que esta vez solamente me gustó la interpretación para el Op.10 No. 4 y Op.25 No. 1; en cuanto a los Op.10 No. 3 y 12 pude detectar errores que la verdad no me esperaba en un pianista de talla internacional, claro está que somos humanos y que al mejor cazador se le va la libre, por lo que de cualquier manera agradecí con aplausos el esfuerzo por parte del pianista, que para estas piezas, a mi parecer, se contentó con cumplir.

Aquí viene otra queja jeje. Sé que al Estudio Op.10 No. 3 Tristeza le pusieron aquí en México letra y nombre de bolero… ¡el horror! Me choca, lo llaman “Divina Ilusión” y cada que lo pone mi madre en la radio tiemblo de rabia e indignación, puede ser que sea yo demasiado mamona en cuanto a la música clásica, pero me exaspera que este estudio de piano sublime y bello sea más conocido como un simple bolerito.

Y el maestro Quintana se sacó la espinita de los estudios con una magnífica interpretación y ejecución de las 4 Baladas del músico polaco. Estas piezas son de un alto nivel de dificultad.

Las primeras que interpretó antes del intermedio fueron:
Balada en fa menor Op.52
Balada en sol menor Op.23


De la primera el maestro nos indicó que es de la época de producción madura de Chopin y de lo mejor de esa época, y de la segunda, que en muchas grabaciones es listada como “La Balada Polaca”, nos dijo que para los pianistas es amada u odiada, ya que muchos de ellos al ejecutarla no le ven el fin. Yo a esta balada la amo, es de mi piezas favoritas y cada que la escucho me conmueve hasta la lagrima, así que fue increíble escucharla completa por primera vez en vivo.

A continuación viene la culminación del concierto con 2 Baladas:
Balada en fa mayor Op.38
Balada en la bemol Op.47


Y 2 Polonesas, que podría yo decir son las más conocidas de entre la música de Chopin:
Polonesa Militar
Polonesa Heroica


El maestro uruguayo comentó algo que no me pareció del todo correcto y fue que Chopin nunca había tomado clases de piano, y que cuando conoció a Kalkbrenner en Paris, éste se ofreció a convertirlo en pianista bajo su enseñanza. Según lo que he leído de la vida de Chopin, sí recibió clases de piano, y desde muy pequeño, primero bajo la tutela de su madre y hermana, y luego bajo la de Zywny y Elsner, aunque ninguno de sus 2 maestros tuvieron una formación como pianistas. Es muy diferente decir que sus maestros de música no eran pianistas a decir que no recibió clases de piano. En cuanto al Kalkbrenner he leído que su juicio hacia Chopin como pianista no era del todo halagador, totalmente lo contrario en cuanto al pensamiento de Chopin hacia a él, quien lo consideraba un ejecutante virtuoso y a quien dedicó su primer concierto para piano.

Un comentario final antes de las polonesas se refirió al piano, el cual, según el maestro, es un instrumento que a pesar de su edad no ha caído en la decadencia, y esto es debido a su gama de sonidos en intensidades que puede emitir, ya que para lograr esa sonoridad no necesita de la tecnología.

El siguiente concierto es el viernes a las 19 hrs en la Sala Manuel M Ponce de Bellas Artes, con un costo de entrada de 20 pesitos. Espero poder asistir y luego platicarles qué me pareció.

SE ME OLVIDABA: Un gran ¡Bravoooo! a la Sala Manuel M Ponce por no prohibir las fotos.

3 comentarios:

David Moreno dijo...

Ahora que dices lo del Bolero....Si la memoria no me falla, también hay una canción de Barry Manilow que inicia con un tema de Chopin...

Aquí está:

http://www.youtube.com/watch?v=p0JdacMO2Y4&feature=related

Saludos!!...

La Lupe dijo...

Jo, no la conocía :)

controlzape dijo...

Ese comentario de David me recordó cuando nos llevaste a tu prima y a mí a la Nezahualcoyotl y de pronto de la orquesta salió el mismo sonsonete que de la rola de All By Myself.

Y sí la cagoteó el maestro al decir que Chopin no había tomado clases de piano. Quien no haya leído su biografía se queda con la impresión de que Chopin nació sabiendo tocar el piano.

Estuvo chida la reseña del concierto, nomás faltó alguna liga a las rolas para completarla.