martes, 28 de febrero de 2012

De Liszt: Beethoven muere y Ferenc quiere ser sacerdote

En el tiempo que transcurrió después del fracaso de su ópera, Ferenc encuentra consuelo en la religión, su padre lo acercó un poco más a su práctica con el pretexto de que hiciera la primera comunión, Adam nunca se imaginó que de dicho acercamiento naciera en su hijo un profundo fervor por ella. Ferenc se hizo de libros religiosos que fueron sus compañeros durante este tiempo.

A los 15 años, le dice a su padre que se consagrará a Dios, que quiere ser sacerdote, a Adam esto le parece una locura y se lo hace ver, claro, no estaba dispuesto a perder a su minita de oro. Lo cuestiona diciéndole que ¿qué hará con el piano? Ferenc contesta que se dedicará a la música sacra, Adam le contesta a su hijo que no permitirá que profese como sacerdote, que no tiene vocación y que solamente está embriagado con el sonido del órgano; además, le quita los libros de religión y los guarda bajo llave.

Justo por estos días llega la noticia de la muerte de Beethoven, noticia que impacta al joven Ferenc y que le provoca una gran tristeza. Compra todos los diarios y una biografía del músico alemán, leyéndola se entera de algo que lo emociona y es que en el tiempo en que él, Liszt se presentó en ese concierto en Viena, al que precisamente Beethoven asistió y que al terminar se acercó y lo besó en la frente; bien pues en la biografía lee que esa era la época en la que el músico alemán se encontraba componiendo su Novena Sinfonía. Ferenc se emociona nada más de pensar que cuando fue a su concierto llevaba consigo las notas de la Novena, que en la atmósfera de la Novena le había besado la frente y que de regreso de su concierto volvería a sumergirse a las armonías de la Novena.

Pd. Imágen tomada de la wiki. Liszt en sus años de adolescente.

2 comentarios:

Héctor Coronado dijo...

¡Beethoven salvó el día! Si no es por él, Ferenc si mete de monje

La Lupe dijo...

Aunque no profesó, Ferenc sí estuvo en un monasterio por muchos años.