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miércoles, 22 de noviembre de 2017

De fechas: 22 de Noviembre

Hoy es día del músico, y aunque me encuentro alejada de mi piano y esto me causa tristeza, siempre es lindo celebrar la música y a los músicos ¡Felicidades!

Por cierto que hace unos días leí una frase en la página de Steinway & Sons y se las quiero compartir: 

"El piano como medio de expresión es un mundo entero por sí mismo. Ningún otro instrumento puede llenar o reemplazar su propio decir en el mundo de la emoción, el sentimiento, la poesía, las imágenes y la fantasía"
Leopold Godowsky, artista inmortal Steinway

Mi piano, el amor mío

miércoles, 6 de enero de 2010

El Inicio

En 1983 era yo una niña alegre, parlanchina, obediente, güerita, menudita, de ojos tristes y boca grande. Tenía 9 años, faltaba poco para cumplir 10 y el 26 de Mayo de ese año hubo un parteaguas en mi vida: comencé a estudiar piano.

Dias antes mi mamá preguntó "¿quieres estudiar piano? Tus primas lo harán." Como en ese entonces lo que hacía una lo hacía la otra, accedí, con muy poco entusiasmo. Eso cambiaría muy pronto.

El estudio se llamaba “Estudio de Piano Ludwig Van Beethoven” y estaba a una calle de la casa. Las clases incluían solfeo, teoría de la música y por supuesto el instrumento. Asistía martes y jueves de 12:30 a 13:30.

El estudio es un lugar que mantendré en mi lista de lugares favoritos. Habían 4 hermosos pianos verticales, todos marca Melodigram; 3 de ellos dedicados estudiar, y el cuarto era donde los alumnos pasábamos a dar la clase (!qué nervios!). A un lado se sentaba la maestra, que se llamaba Lolita. Cuando la conocí me impactó mucho. Era muy guapa y muy estricta. Sin embargo poco tiempo después descubrí que era también, como diría Lucy Maud Montgomery en boca de su personaje Anne Shirley, una alma gemela (a Kindred Spirit). Además de los pianos, sillones, un par de sillas, un librero y una pequeña pizarra con los 10 primeros lugares en aprovechamiento mensual, había posters con retratos de músicos notables. Uno de ellos pertenecía al retrato que Delacroix pintó de Federico Chopin.

Era yo una estudiante muy dedicada. En casa no había piano para estudiar, así que las dos horas semanales las procuraba aprovechar lo más que pudiera. Una vez que inicié no pude parar, siempre quería escuchar algo nuevo, que mi lección saliera bien, y me emocionaba al encontrar su melodía. Esa emoción se multiplicaba cuando la lección era un PRIMO (melodía) y formaba parte de una pieza a 4 manos. Esas ocasiones eran geniales porque si daba la clase sin errores, Lolita se sentaba a mi lado y tocaba el SECONDO (acompañamiento). Entonces lo que había sido una simple lección se transformaba en una melodía que tarareaba todo el día. Además, tocar con la maestra siempre fue muy chido, y no todos los alumnos tenían ese privilegio.

Cuando cumplí un año en el estudio, Lolita organizó un concierto en la sala Chopin a manera de evaluación del aprovechamiento de sus alumnos. Durante la preparación del concierto, cuando mis primas y yo estudiábamos nuestras lecciones y las sencillas piezas que interpretaríamos, mi maestra también estudiaba, preparando su interpretación de la Polonesa Heroica de Federico Chopin. Eso fue lo que marcó mi predilección por la música del que considero mi compositor favorito.

Este año, 2010, se cumplen doscientos del nacimiento de Fededirco Chopin. Abro este espacio para festejar. Compartiendo lo que he aprendido de él y de su música.