lunes, 30 de enero de 2012

De mi muñeca favorita

Juanita Pérez, es el nombre de mi muñeca favorita, representa a una niña de 11 o 12 años de edad. Mi maestra de piano me habló de ella, de su colección de ropita, que era fabulosa! Mucho mejor que cualquier barbie; yo tendría también 11 años y le rogué a mi mamá me comprara una y como siempre me dio gusto.

Un sábado de regreso de Toluca, a donde me llevaba mi mami periódicamente a visitar a mis abuelitos paternos, pasamos a la tienda de Juanita Pérez, que en ese entonces estaba en la calle de parroquia casi esquina con insurgentes, justo en frente de Liverpool Insurgentes.

Recuerdo perfecto mi emoción al ver y entrar a la tienda, ¡era hermosa! Tenía en exhibición todos los modelitos de ropa que le podía uno comprar a la muñequita, se encontraban en la pared que estaba del lado derecho de la entrada, eran muchos modelitos: vestidos, jeans, trajes de baño, camisones, falditas, mallas, zapatitos, y toda la ropita tenía unas mini-etiquetas con el nombre Juanita Pérez.

Juanita no era la única muñeca de la tienda, era toda una familia: Juanito (el hermano), Rosita (hermanita menor), los gemelos (hermanitos bebés: niño y niña), la hermanita mayor y la primita Pérez. Pero la estrella siempre fue Juanita, quien según leí en esta página: http://www.juanitaperez.com.mx/pg000.html fue creada por Guillermina Green, española de nacimiento, y que al visitar su patria se enamoró de una muñeca llamada Mariquita Pérez, y decidió hacer a su similar en México, y claro al ser mexicana debía tener otro nombre más adecuado.

Elegí una Juanita apiñonada, con cabello rubio y ojos azules, el vestidito con el que venía es sencillo de color azul con blanco y completaban el atuendo unos guarachitos blancos, el vestido lo conservo, pero los guaraches ya no, se rompieron de tanto jugar.


Salí muy feliz de la tienda con mi muñeca en brazos, ni siquiera quise la caja de envoltura. Poco a poco me fueron comprando ropita, pero mientras eso pasaba, mi maestra de piano me prestó una maletita llena de la ropita de las Juanitas Pérez de sus hijas, la ropita era verdaderamente de ensueño, muy bien cuidada y la disfruté mucho mientras duró el préstamo.


La tienda de la Juanita Pérez desapareció cuando se construyó galerías insurgentes, pero las muñecas se siguieron vendiendo en las jugueterías Ara, esto hasta la muerte de la Sra. Guillermina, al ocurrir el deceso las muñequitas salieron del mercado, y fue hasta hace casi 10 años que el palacio de hierro las sacó nuevamente a la venta, aunque dicho sea verdad no son tan lindas como las de antaño y la calidad de la ropita tampoco. Yo conservo mi Juanita, su ropita que me compraron cuando era niña y unos cuantos vestiditos de los nuevos.

Me pasó que cuando vi Toy Story 2, en la escena donde Jessi recuerda a su dueña (si no mal recuerdo se llama Emily), que crece y la abandona sentí horrible, la nostalgia me invadió y regresando a casa, le cambié el vestidito a mi Juani y la peiné de diferente forma jejejeje; aunque debo decir que mi Juanita nunca ha estado abandonada, a pesar de que ya no juegue con ella y de que ya no compartamos la misma habitación, siempre está bien peinadita y cambiadita según el clima. Tengo planes de cambiarle el cabellito pues ya está maltratado, claro que será del mismo color.


Mi maestra de piano, además de enseñarme a leer, amar e interpretar música, trajo a mi vida muchas cosas lindas que yo no conocía hasta que me las platicó, y entre ellas está esa muñequita querida que es Juanita Pérez.

sábado, 28 de enero de 2012

De Liszt: Continúan los éxitos

Después de su gira por Londres, al regresar a París se encuentran con que el rey Luis XVIII ha muerto, es sucedido por el conde de Atrois, el mismo que regalo a Ferenc el poliechinelle http://chopinek200.blogspot.com/2011/08/de-liszt-le-polechinele.html, fue coronado como Carlos X rey de Francia. Este gran acontecimiento provocó toda la atención de la aristocracia, alta sociedad y artistas del país galo, por ejemplo Rossini compuso una ópera que se estrenó para conmemorar la coronación del nuevo rey.

Ferenc aprovechó el ya no ser el centro de atención de todo el mundo y empezó a componer una ópera que se llamaría Don Sancho.

En esta época también se harta de que le llamen “Le petit Liszt”, ya no era tan pequeño, había rebasado los 13 años, pero Adam insistía en la conveniencia de que lo siguieran viendo como a un niño, así sería más fácil triunfar, explotando el mote de “niño prodigio”.

A pesar de que ya no está tan de “moda” trabaja mucho, componiendo y también hace una gira por Francia, la cual abarca: Burdeos, Tolsa, Lyon y Marsella.

Regresa a Londres. El pianista y compositor Charles Salaman contaba que al terminar un concierto, se acercó a los Liszt para invitarlos a desayunar, con el afán de conocer mejor a Ferenc y decía de él lo siguiente: “El niño es encantador, no es afectado, nunca olvidaré su expresión al ver que le servíamos su postre favorito: ¡Oh Dios, pay de grosellas!”.

Adam Liszt seguía con la actitud de vender bien las habilidades de su hijo, lo promovía y sabía sacar el mejor partido en cada oportunidad, siempre negociaba en el tono de: lo toma o lo deja, saliéndose con la suya en la mayoría de los casos.

En esta visita a Inglaterra Liszt tiene 2 apariciones en Manchester, esto es en agosto de 1824. Adam Liszt cobró bien: 100 libras más transporte y hospedaje.

Era también Adam el que decidía qué tocaría su hijo en cada ocasión, para el primero de los conciertos se decidió por Hummel y Moscheles, mientras que para el segundo variaciones para piano y orquesta de Czerny y una improvisación indicada por el público.

Pronto Ferenc se vería libre para decidir por su cuenta.

viernes, 27 de enero de 2012

Feliz cumpleaños Sr.Mozart

Hoy es el cumpleaños 256 de Wolfgang Amadeus Mozart, quien es otro de mis músicos favoritos, a pesar de ello, sólo he tocado una pieza de su autoría: La Pequeña Serenata Nocturna, en la versión para piano a 4 manos.

Fue la primera pieza “importante” que estudiaba, y le doy ese mote de importante, porque era una pieza no simplificada, con un arreglo original para 4 manos en un piano, obviamente me tocó estudiar el secondo, es decir el acompañamiento, pues mis avances en el estudio del piano hasta ahí me alcanzaban. Otra cosa que hacía que para mí fuera la pieza más importante hasta ese momento de mi vida era que la melodía o primo lo tocaba mi maestra, hasta ese momento yo no había visto que tocara alguna pieza con ningún alumn@.

Recuerdo el libro de esa obra, tenía una portada verde oscuro y decía que era de ediciones Ricordi.

Pusimos el 1er movimiento, el 3ro y el 4to, el segundo estaba fuera de mis posibilidades. Llegó a sonar muy bien y a ser el asombro de muchos y también la satisfacción y el contento de mi maestra y el mío propio. Es y será una pieza que me cimbra, que siempre me saca una sonrisa y a veces hasta una lagrimita por la añoranza y la nostalgia de tiempos pasados.

El año que empecé a estudiar La Pequeña Serenata Nocturna (1984), fue el mismo en el que se estrenó la película Amadeus y cuando la vi por primera vez me emocioné mucho al escuchar el pequeño fragmento que es tocado por un Salieri anciano y enfermo al inicio de la película, por su puesto se convirtió en una de mis favoritas. Hoy que se celebra un cumpleaños más del genio de Salzburgo quiero ver esa película, para recordarlo y recordar también mi pequeña serenata nocturna.

lunes, 23 de enero de 2012

De Chopin: Técnicas de enseñanza.

En dos ocasiones anteriores ya he platicado de Chopin como maestro y de sus alumnos, sin embargo, recientemente leí un pasaje al respecto en el libro de Jeremy Siepmann: The Reluctant Romantic; básicamente menciona lo mismo que ya platicamos, pero agrega otros datos que me parecieron interesantes y se los quiero compartir.

Siepmann señala que la técnica que Chopin utilizaba se basaba en una metódica demostración de la práctica. Enseñaba la mejor manera de trabajar con resultados claros.

Aconsejaba a sus alumnos a no practicar por demasiado tiempo, pero exigia que el tiempo que invirtieran en estudiar fuera de absoluta concentración y sin interrupciones (eso me recuerda tanto a mi época de estudiante de piano, mi maestra nos exigía lo mismo). El tiempo no debería ser mayor a 3 horas, en las que se debían abarcar: ejercicios, estudios y piezas de repertorio.

Sentía horror por la práctica mecanizada. Como Liszt y otros maestros de la época, ponía ejercicios, pero enfatizaba que no debían ser considerados, de ninguna manera mecánicos. Por ejemplo el simple ejercicio de 5 dedos debía ser tratado como música que requería la entera concentración e imaginación del alumno.

Otro par de consejos de siempre que Chopin daba a sus alumnos eran: “Practiquen constantemente a Bach. Será lo mejor para que obtengan progreso”.
“Debes cantar si deseas tocar el piano”. Al respecto recuerdo que mi maestra de piano siempre me decía que tarareara la melodía de mis piezas y que así obtendría un mejor resultado.

El libro nos dice también que la definición de la técnica de Chopin estaba centrada en la sonoridad: la maestría de las propiedades tonales del piano fueron para él el precursor del virtuosismo.

Y cita al propio Chopin: “Lo que uno necesita para estudiar es cierta posición de la mano en relación con las teclas para obtener con facilidad la más hermosa calidad de sonido, saber cómo tocar notas largas y notas cortas y alcanzar una destreza ilimitada.

La única buena técnica para mí es aquella que puede controlar y dar la más hermosa calidad en el sonido”
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Este era el sentido que guiaba su enseñanza, y me atrevo a decir que su tarea de composición también, es lo que escuchamos en cada una de sus maravillosas piezas.

viernes, 20 de enero de 2012

De Liszt: En Londres

Después del concierto público en París, Adam Liszt decide que acompañarán al fabricante de instrumentos Sebastián Erard a una gira por Londres, en la que el famoso creador de instrumentos estrenará su Gran Piano Forte de 7 octavas, construido ya a sus setenta años.

Adam le comunica a su hijo que esta vez su mamá no los acompañará, que se quedará en el Tirol con su hermana, para el pequeño esto es una tristeza, pero no le queda más que obedecer.

En mayo de 1824 Ferenc Liszt se presenta ante los londinenses en The Argyll Rooms, entre la audiencia de este concierto se encontraban Clementi, Ries, Cramer, Kalkbrenner y muchos otros compositores distinguidos que vivían en Londres y acudían a conocer al niño prodigio que estaba triunfando en Francia. Este concierto, tal y como Adam Liszt lo esperaba, fue un gran éxito para Ferenc.

En Drury Lane interpreta un concierto de Hummel y es en ese concierto en el que se estrena el Gran Piano Forte de Erard.

La culminación de esta gira fue cuando Liszt se presenta ante el rey Jorge IV (a quien vemos en la imágen que es de una pintura de 1822 tomada de la wiki) en Carlton House. El rey expresa su opinión del piano y del pequeño virtuoso: “Nunca he oído nada igual, no solamente por la perfección de su juego, sino también por la riqueza de las ideas. Este pequeño supera a Cramer y a Moscheles”.

martes, 17 de enero de 2012

De Chopin: Un fenómeno inexplicable

Se puede presumir que Chopin no era tan leído como sus colegas Berlioz, Liszt y Mendelssohn, pero ojo, eso no quiere decir nada, ya que distaba mucho de ser ignorante, lo cual resulta obvio si tomamos en cuenta tanto los estudios realizados en su tierra como el ambiente en el que creció. A estas alturas de su vida, leía regularmente por las noches y en su buró siempre se podía apreciar algún libro.

Pero lo más importante en Chopin, como en todos y cada uno de nosotros, era su personalidad: inteligencia rápida, su encanto, su ingenio, y por supuesto su música y la forma en que la tocaba; en el teclado era un hechicero.

En una carta dirigida a Hiller expresa su admiración por Ferenc Liszt: “Te escribo sin saber qué garabatea mi pluma, porque en este momento Liszt está tocando mis estudios, y pone mis pensamientos honestos fuera de mi cabeza: Me gustaría robarle la forma de tocar mis propios estudios”.

Como ya mencionamos, los salones son su medio, y casi todas las noches es invitado a la casa de algún aristócrata, quien normalmente era mecenas de los artistas, y toca el piano.

En estos momentos su vida, se desarrolla entre salones, clases y composiciones y en ellas no olvida a su patria, siempre están presentes las imágenes de los lugares tan queridos para él, en su música se pueden escuchar ritmos nacionales y ganas de libertad.

A finales de 1832 y en los primeros meses de 1833, no le parece tan insoportable dar conciertos, se presenta pero no en solitario. El primero de estos conciertos se da el 15 de diciembre de 1832, Chopin, Liszt y Hiller interpretan con gran éxito el Concierto para tres claves de Bach. El 2 de abril de 1833 se vuelve a presentar junto con Liszt, las piezas son diferentes; al día siguiente otro concierto a 2 y 4 pianos, los ejecutantes son: Chopin, Liszt y los hermanos Herz.

Es también en esta época en la que otros pianistas y músicos conocidos empiezan a interpretar su música en conciertos públicos, entre ellos se encontraban Kalkbrenner, Liszt, Osborne, Hiller, Stamaty, Eduard Wolff y Clara Wieck.

Chopin está de moda entre aristócratas, artistas e intelectuales. De esta época es la opinión de La Revue Musicale: “Chopin se aparta en forma deliberada de los caminos trillados. Su ejecución y su composición han sido aceptados desde el comienzo de tal consideración, y adquirido una reputación tan elevada, que en opinión de muchos, este artista es un fenómeno inexplicable”.

jueves, 12 de enero de 2012

De Liszt: Su primer concierto público en París.

Después del concierto en el que se presentó el pequeño Liszt en la casa de la duquesa de Berry, su fama empezó a crecer semana a semana, las invitaciones a reuniones en las que se le invitaba a tocar se acrecentaban cada vez más.

Lo llamaban “Le petit Litz” Litz y no Liszt, no se sabe por qué o quién empezó a nombrarlo así, de hecho su padre, en las ocasiones que se le presentaban intentaba corregir la pronunciación, pero con poco éxito ya que la fama de su pequeño crecía rápidamente.

Fue entonces cuando se dio la oportunidad de dar un concierto en grande. El primer concierto público de “Le petit Litz” en París sería el 8 de marzo de 1824, en el Teatro de la Opera, este teatro era muy elegante y pertenecía a la corte francesa. Sería la primera vez que abría sus puertas para un concierto público de un artista extranjero.

El programa del concierto estuvo conformado por una breve ópera de Paisiello: Nina y por el Concierto de Hummel, interpretado por Ferenc Liszt.

Cuando llegó el momento de la presentación del pequeño pianista, el público solicito ver sus manos al momento de tocar el instrumento, entonces el piano fue dispuesto de manera que el público estuviera satisfecho.

Al terminar su actuación, el pequeño recibió una gran ovación y como encore tocó unas variaciones del tema del aria de Mozart “Non piú andrai”.

Una vez finalizado el concierto, en París tenían la costumbre de que, la gente que ocupaba los palcos (aristócratas y acaudalados), podían pedir la presencia del artista que más les hubiera complacido; así “Le petit Litz” fue recorriendo palco a palco, recibiendo felicitaciones, muestras de cariño, bombones y monedas de oro. Esta costumbre de solicitar la visita del artista a los palcos se llamaba “tour des loqes”.

La prensa alabó al pequeño pianista, algunos de los comentarios fueron:
“He aquí a un artista, y de qué grandeza”
“Manos soberbias, varoniles, elegancia, seducción, ejecución perfecta hasta los menores detalles”
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En el diario Le Drapeu Blanc, su crítico Martainville afirmó que en ese niño prodigio debía estar presente el alma del gran difunto Mozart.