viernes, 22 de enero de 2016

De Chopin: Quienes lo escucharon.

Chopin en Parc Monceau, de mi viaje Chopinesco
No quería terminar la semana sin escribir en este espacio, pero la verdad es que no he tenido mucho tiempo para leer y elaborar una buena entrada, así que esta vez les dejo tres citas de personajes que escucharon tocar a Chopin y que les encantó. Me parece que la de Henreich Heine ya se las había compartido, pero por si no fue así aquí la dejo.

"… esas sinuosa,s criaturas de cuello largo, las frases de Chopin, tan libres, tan flexibles, tan táctiles, que empiezan a buscar su sitio de reposo en un lugar más allá y bien lejos de su punto de partida... y que no se entretienen en el juego de la fantasía sino para regresar más deliberadamente --en una vuelta más premeditada con mayor precisión— a prendernos el corazón."  Marcel Proust

"Me parecía haber entrado en otro mundo… y si la habitación se hubiese de pronto llenado de hadas, no me habría sorprendido. El encanto maravilloso, la poesía y originalidad, la perfecta libertad y absoluta lucidez de la ejecución de Chopin en aquel momento no pueden describirse. Era la perfección en todos los sentidos, Bastaba que yo pronunciara unas palabras entrecortadas de admiración para que él tocara y tocara de nuevo, revelando cada vez nuevas bellezas, hasta que podría haber caído de rodillas a rendirle culto.Charles Hallé  (Autobiografía)

"Es un músico poeta y nada hay comparable al placer que nos proporciona cuando improvisa en el piano, en esos momentos no es polaco, ni francés, ni alemán; su origen es mucho más alto; viene del país de Mozart, de Rafael, de Goethe; su verdadera patria es el país de la poesía."  Henreich Heine

jueves, 14 de enero de 2016

De: Anne Of Green Gables. ¡Acepto el reto!

Recientemente leí sobre el reto de leer los 8 libros en los que se cuenta la historia de Anne Of Green Gables y que fue lanzado por  Elyssa Nalani en su página PurpleInkStudios #ayearinavonlea. 

De Anne Of Green Gables puedo decir que es una de mis historias favoritas, que tengo los 8 libros en español y en inglés también los 8 en formato digital, que gracias a esta historia me convertí en admiradora de su escritora: Lucy Maud Montgomery; que la historia la he leído varias veces en ambos idiomas y que hasta he visitado la Isla Príncipe Eduardo.

Hace dos años que no la releo, demasiadas emociones me embargaron, pero ahora estoy lista para disfrutarla de nuevo, Una vez me dijeron que nunca se es la misma persona que lee y relee una historia, y es verdad, pero lo que sí sé es que todas las veces que la he leído me he reído y la he disfrutado mucho mucho. Decidí releer los libros (en español)


Por acá les iré contando el avance del reto, empiezo tarde este mes, pero nada inalcanzable.

martes, 12 de enero de 2016

De George Sand: Pierde a su papá muy pequeñita.

Platicaré un poco de la primera infancia de George, aquella en la que se topa con la primera pérdida importante en su vida: su padre.

Poco después de que ella nació, su tía Lucile, hermana de Sophie dio a luz a otra niña, de nombre Clotilde, y quien se convertirá en la mejor amiga de Aurore, se hicieron muy unidas desde pequeñitas. Con Caroline, su hermana, no pudo lograr del todo esta unión, tal vez porque Caroline era mayor por 5 o 6 años.

Vivía con su madre en París, y vivían sin grandes lujos, más bien de forma estrecha, a su padre lo veía poco, por las campañas militares en las que él trabajaba; pero cuando estaban juntos eran una familia feliz. Sophie a pesar de no tener la mejor educación se esmeraba en enseñar desde pequeñita a su Aurore, hojeaban juntas libros con personajes de la mitología y del evangelio y le contaba historias que a la niña le gustaban. Al respecto George nos dice:

“A los diez meses caminaba, hablé bastante tarde. A los 4 años, mi prima Clotilde y yo sabíamos leer. Nuestras madres fueron nuestras maestras. Nos enseñaron también a rezar y a recitar de memoria las fábulas de Lafontaine.”

Nos cuenta también que la llevaban frecuentemente a jugar al jardin des Tuileries y que de camino a ese lugar en La Madeleine vio al Emperador y que en el jardin al niño que resultó ser el rey de Roma. También en su autobiografía nos platica de el recuerdo de su primera emoción musical, eso cuando tenía 4 años y estaba de visita con su madre en un pueblito cercano a París donde miró un cielo azulísimo y escuchó música tocada en una flauta:

“Me parecía escucharlo como en un sueño. Por primera vez comprendía vagamente la armonía de las cosas exteriores; mi alma estaba igualmente maravillada por la música y por la belleza del cielo.”

También a sus 4 años, su padre es enviado a España y Sophie después de un tiempo decide alcanzarlo con Aurore y 8 meses de embarazo. Será en junio de 1808, en Madrid que nace el hermano de George Sand, lo nombran Louis y es un bebé sano. Es entonces que Maurice decide regresar a casa, a Nohant. Emprenden el viaje un mes después de que nace el bebé, pero lo pasan muy mal, los niños padecen de fiebre, hambre y hasta sarna les da. Al llegar a Nohant, la abuela se encarga de Aurore, quien se recupera pronto, ahí Aurore conoce a su medio hermano Hyppolite, quien se convierte en su compañero de juegos. Sin embargo no todo es alegría, el pequeño Louis no logra recuperarse y finalmente muere.

Poco después también moría Maurice, dejando una tristeza enorme en Sophie y en la Sra. Dupin. Cómo pasaron las cosas, George nos lo platica:

“El viernes 17 de septiembre, mi padre montó sobre el terrible caballo que le regalara Fernando VII, para visitar a nuestros amigos de La Chatre. Allí comió y pasó la velada.
Al salir de la ciudad, cien pasos después del puente que marca la entrada a la misma, el camino hace una curva, En ese lugar, al pie del decimotercer álamo, habían dejado ese día un montón de piedras y los escombros. Mi padre corría al galope al dejar el puente. Montaba su fatal Leopardo. Weber, a caballo también, lo seguía diez pasos más atrás. En la curva, el caballo de mi padre chocó contra el montón de piedras en la oscuridad. No se cayó, más asustado y estimulado tal vez por las espuelas, se levantó haciendo un movimiento tan violento que el jinete fue arrojado y cayó a diez pies más atrás. Weber no oyó más que estas palabras: "¡A mí, Weber!... ¡Estoy muerto!" Encontró a su amo de espaldas en el suelo. No tenía ninguna herida aparente; mas se había roto las vértebras del cuello y ya no existía.

Este hecho marcará la vida de la pequeña Aurore y en entradas posteriores veremos el porqué.

miércoles, 6 de enero de 2016

¡Feliz Cumple Blog!


Hoy se cumplen 6 años de que abrí este espacio, también fue un miércoles; muchas cosas han cambiado desde entonces, pero no mi ánimo por seguir compartiendo lo que aprendo de mis músicos favoritos, así que por aquí seguimos.

A manera de celebración les dejo esta frase de mi amor Chopin, que leí en una revista pauta y que me va muy bien en estos momentos:

"Nadie podrá extinguir mi deseo e intención, 
quizá demasiado audaz, pero noble, 
de crearme un mundo nuevo."

miércoles, 23 de diciembre de 2015

¡Felices Fiestas!

Con las gotas de rocío sobre los pétalos de esta nochebuena que primero regalé y luego fotografié les deseo muy felices fiestas, mientras me voy con mi música a otra parte.

También aquí las palabras que formaron parte de la dedicatoria del obsequio conmemorativo a los 80 años de la empresa en la que laboro:


"Con la intención de compartir con el mundo entero el deseo y la esperanza de un futuro mejor, en donde los sueños se convierten en realidad."


miércoles, 16 de diciembre de 2015

¡Feliz Cumple Beethoven!

Hoy es el cumpleaños número 245 de Beethoven. Para celebrarlo les comparto esta foto que tomé en el jardín San Agustín de Guadalajara en el 2009.

En la placa del busto hay una frase de Beethoven que dice:

"La Música es una revelación  más alta que la Filosofía"


martes, 15 de diciembre de 2015

De George Sand: Hija legítima

Las siguientes entradas estarán dedicadas a George Sand, con el fin de poder emparejar lo que quiero platicar de su vida con el momento en que conoce a Chopin.

Como platicamos, los antepasados por la línea paterna de George, si bien tenían sangre aristócrata, también eran hijos naturales, salvo su padre, quien al amar verdaderamente a Sophie, decide que la hija de ambos tampoco correrá con esa suerte, Maurice Dupin se casa con Sophie un mes antes de que naciera su hijita. Cuando Aurore nace, ya cuenta con dos medios hermanos (ambos hijos naturales): Caroline, hija de Sophie e Hyppolite hijo de Maurice que vivía en Nohant con su madre y era protegido por su abuela.

De su nacimiento George escribe en su autobiografía:

“Llegué pues, al mundo el 5 de julio de 1804 y llegué como hija legítima, cosa que hubiera podido no ocurrir, de haber respetado mi padre los prejuicios de su familia; y eso fue para mí una dicha, porque mi abuela no se hubiera ocupado de mí con el amor que después lo hizo y hubiera estado yo privada después de un bagaje de ideas y de conocimientos que fueron mi consuelo más tarde en las luchas por la vida.”


Pero cuando la Sra. Dupin, es decir la madre de Maurice, se entera del matrimonio y del nacimiento de la niña, corre a París a tratar de anular la unión, no teniendo suerte en su empresa, esto pasa cuando la bebé tiene entre 8 y 9 meses de edad. De cómo conoció la Sra. Dupin a su nieta y con ello termina aceptando el matrimonio de su hijo, George nos lo platica:

“Mi padre se enteró de que su madre estaba en París; comprendió que lo sabía todo y me encargó a mí la defensa de su causa. Me tomó en sus brazos, subió a un coche, se detuvo ante la casa donde mi abuela se alojaba, con pocas palabras se conquistó la buena voluntad de la portera y me confió a esta mujer, la cual desempeñó así la misión que se le había confiado: Subió al departamento de mi abuela y, con cualquier pretexto, pidió hablar Con ella. Una vez en su presencia le habló de no sé qué cosa; mientras hablaba se interrumpió para decirle: -"Vea usted, señora, qué linda es mi nieta!" -"sí; es muy lozana y fuerte" - dijo mi abuela mientras buscaba su bombonera. Y en seguida, la buena portera me depositó sobre las rodillas de mi abuela, quien me ofreció golosinas y empezó a mirarme con admiración y muy emocionada. De repente me alejó de sí, gritando: -"¡Usted me engaña, esta criatura no es suya; ya sé quien es!"

Asustada por el movimiento que me rechazaba, parece que me puse a llorar con verdaderas lágrimas, las cuales causaron mucho efecto.

-"Ven, mi amorcito -dijo la portera tomándome en sus brazos-- aquí no te quieren, vámonos” Mi pobre abuela quedó vencida. "¡Déjeme esa niña! - dijo. -- ¡Pobre­cita; ella no tiene la culpa! ¿Quién la trajo?" "-Su señor hijo, él mis­mo, señora; espera abajo, voy a devolverle su hija. Perdóneme si la he ofendido; yo no sabía nada. Creí que le causaría un gran placer". - "Vaya, vaya, mi querida, no estoy enojada con usted -dijo mi abuela; vaya a buscar a mi hijo y déjeme la niña."

Mi padre subió las escaleras de cuatro en cuatro. Me encontró sobre las rodillas, contra el pecho de mi buena abuela, quien lloraba y trataba de hacerme reír.

Cabe decir que aunque la Sra. Dupin termina aceptando el matrimonio de su hijo, y por ende a Sophie, la relación entre ellas era cordial, pero hasta ahí.