miércoles, 1 de abril de 2015

De un video y un comentario

El día de ayer la maestra Valentina Lisitsa compartió en su canal de youtube un video de su visita a la tumba de Federico Chopin, la cual se encuentra en el Cementerio de Père-Lachaise de París. El video es corto y con música de Chopin como fondo, y podemos ver en él a la maestra contemplando la tumba junto con otros admiradores del músico polaco.

El video tuvo un comentario crítico que no me gustó, esto en el face de mi querida Val. Resulta que un señor apunta que la tumba del músico no debería ser tomada como un lugar turístico, que debe ser sumamente respetada, puesto que ahí descansa el músico, que no debería la gente tomar fotos del lugar ni de la misma gente visitándolo.

Lo que me provoca decir de este comentario es que, primero: Chopin no está ahí, está en su música y en nuestro pensamiento, y en el sentimiento que nos provoca cada vez que la escuchamos, Chopin no ha muerto y no morirá mientras haya alguien que lo recuerde a través de su música, de la lectura y de ir ahí a su tumba, o a los lugares en donde habitó. Segundo: los admiradores acuden ahí la mayoría de las veces a rendirle un tributo, un recuerdo, le llevan alguna flor, o van simplemente a estar ahí, tal vez les provoca escuchar su música ahí, sin que esto deba molestarle a nadie. Tercero: la tumba en sí es un monumento precioso esculpido por Auguste Clésinger, quien fue el esposo de Solange, la hija de George Sand, por lo que no veo porqué le puede molestar a cualquiera el tomar o ver que se tomen fotos del lugar. La tumba siempre ha sido respetada, no tiene pintas ni nada de eso, lo cual sí que sería algo muy feo.

La tumba siempre tiene flores, la sociedad polaca y los alumnos del conservatorio, desde que existe, se encargan de que todos los días del año las tenga.

Creo que el ser solemne le quita sal a la vida, la vuelve monótona y aburrida, yo quiero ir a esa tumba, pararme ahí con respeto pero sin solemnidad, a escuchar música de mi músico favorito, pensar, sentir, llevar una flor y también tomarle fotos y tomarme alguna ahí. Gracias a la maestra Lisitsa por compartirnos este video.


lunes, 23 de marzo de 2015

De un 23 de marzo de hace 25 años

Un día como hoy pero de 1990 participé en el último concierto del Estudio de Piano Ludwig van Beethoven.

Un concierto precioso en contenido musical interpretado por personas maravillosas e inolvidables. Dos de ellas han terminado su andar por este mundo, pero siempre que las pienso puedo sentir su abrazo lleno de cariño y ver esas sonrisas que tantas veces compartimos.

Un concierto que mi maestra y sus alumnos preparamos durante un año de estudio y dedicación, pero también de alegría y amor. Un concierto en el que todos vestíamos de blanco y negro y que se llevó a cabo en la Sala Chopin.

Un concierto que es sin duda uno de mis recuerdos más felices, de esos que cuando me siento triste y hasta hecha cachitos, al traerlo a mi mente siento que un calorcito abraza a mi corazón y me saca una sonrisa de esas sinceras, de esas de ese tiempo.


Por eso hoy lo recuerdo y festejo haber participado en ese concierto.


martes, 17 de marzo de 2015

Del documental REMEMBERING FREDERIC

Aprovechando el pasado fin de semana largo, me puse a ver el documental Remembering Frederic, que compré el año pasado y no había podido ver. 

Es un documental muy bonito con entrevistas a estudiosos de Chopin y una fotografía muy buena.

Debo decir que aunque no aprendí nada nuevo sobre mi músico favorito, las interpretaciones de su música me encantaron, pero más que nada, es que presentaron tomas de Nohant, la casa de George Sand, el gran amor de Chopin. En esa casa Chopin compuso música maravillosa y lo debe haber pasado muy contento y divertido. Me emocionó mucho conocer un poquito de Nohant, un lugar que sin lugar a dudas muero por visitar.

Si pueden vean este documental, vale mucho la pena.

lunes, 2 de marzo de 2015

De 205 años de Chopin

Y aunque sea un día tarde: ¡Feliz cumpleaños Señor Chopin!


Un pequeño obsequio: Sakuritas que tomé en los viveros de Coyoacán.

viernes, 13 de febrero de 2015

De una descripción de Beethoven

Esta descripción que he leído en la revista pauta me ha gustado mucho y quiero compartirla.
 
El artículo  en el que la leí trata del cabello de Beethoven, el cual adquirieron un par de coleccionistas de cosas del genio alemán. Detallan  cómo abrieron el guardapelo y para qué lo estudiarían, pero bueno, aquí va la descripción de la que he hablado:

"Una cálida tarde de mayo de hace 170 años, Beethoven daba su habitual paseo por las calles de la ciudad con su melena leonina al viento mientras miraba a su alrededor con unos ojillos de brillo penetrante. Tenía la tez morena, la frente amplia y alta y gran parte de su rostro estaba picado de viruelas, una enfermedad que había contraído en su infancia. Era un hombre  bajo , incluso  para los patrones de su época, y debido  a los problemas intestinales que arrastraba desde hacía 30 años en 1824 ya no era el muchacho corpulento y fornido que era en su juventud. Aquella  tarde primaveral Beethoven caminaba con paso cansado, un paso que evidenciaba una extraña dificultad  de movimientos , y era incapaz de oír el estruendo de la imponente y bulliciosa  ciudad. Su sordera, que por entonces  ya era total, le impedía oír el constante estrépito de las carretas y carruajes de los vendedores. Tampoco oía la insoportable barahúnda de los malabaristas, titiriteros y músicos callejeros que parecían ocupar cada esquina de la ciudad, ni los efusivos saludos de los transeúntes al cruzarse en la calle, ni las burlas de los golfillos que le seguían pisándole los talones. La sordera que empezara a robarle los sonidos más sutiles 20 años atrás había reducido inexorablemente su existencia a un mundo de profundo silencio y aislamiento, y a aquellas alturas sólo era capaz de oír los sonidos que su mente imaginaba.

A pesar de ello, Ludwig van Beethoven, el personaje raro y excéntrico al que la gente tomaba a veces por un mendigo, era en aquel momento el compositor más célebre de una ciudad en la que proliferaban los compositores. Pocos días atrás se había estrenado su Novena sinfonía, que el público acogió con fervor. Un cuarto de siglo después de fijar su residencia en Viena, Beethoven se había convertido en una auténtica leyenda en aquella ciudad y sus composiciones - intrépidas, apasionadas y revolucionarias - parecían ya destinadas a perdurar. Aquellos que lo saludaban o simplemente lo reconocían se daban cuenta de que Her Beethoven estaba envejeciendo a pasos agigantados y, evidentemente , no se encontraba  bien. Sin embargo, nadie habría dudado ni por un instante de que su música sobreviviría a lo largo de los siglos."

En la revista no dicen quién es el escritor de esta descripción, creo yo que pudiera ser Anton Shindler, su alumno, quien escribió una biografía de su maestro llamada Beethoven tal como lo conocí. Aclarar esta duda se me antoja un buen pretexto para investigar.

La foto es la tomé afuera de la escuela de música de Guadalajara... recuerdos felices.

sábado, 7 de febrero de 2015

De Ricardo Castro: 151 años

Y para celebrar su Vals Capricho en la hermosa interpretación de la maestra Eva María Zuk. Disfrutemos.

martes, 3 de febrero de 2015

De los primeros kilómetros del 2015

Iniciando febrero corrí mi primera carrera de este año: NFL Fan Run... NFL Fan Run sí, sucede que al muchachito que también vive en mí le gusta el tocho y fue lo que me motivó a participar en esta carrera, aunque mi equipo favorito (Los 49ers de San Francisco) no llegara al Super Bowl XLIX.
 
Tenía buenas expectativas para esta carrera, ya que en mis entrenamientos de enero empecé a bajarle al reloj, poco, pero sostenido. Y ¡lo logré! le bajé 3 minutos a mi tiempo de la carrera de San Silvestre, que fue la última del año anterior. Además, la ruta estuvo muy bonita: por reforma y luego por dentro del bosque de Chapultepec. Y aunque extrañé a las correlonas y a las mulitas, me gustó también la experiencia de correr en solitario, bueno, con los otros 5060 que participaron, pero sin amigos con quien cotorrear.
 
Ahora voy por los splits de adidas, con las correlonas y una mulita, espero lograr mis primeros 16 con buen esfuerzo y alegría por la corredera.
 
Les dejo fotitos: de antes de iniciar, al metear, al final, de la medalla y de mi tiempo.


 
Pronto post de Chopin y de esa descripción de Beethoven.