domingo, 6 de enero de 2013

3 años de este blog.

Este blog cumple 3 años, últimamente ha sido muy intermitente, pero seguiré por aquí compartiendo lo que sé y aprenda de música y de mis músicos favoritos.
Como celebración el día de mañana lanzaré una trivia, cuyo ganador será regalado con el Chopin Recital (CD y DVD) de la maestra Valentina Lisitsa.
Así que estén pendientes mañana.

lunes, 3 de diciembre de 2012

De F. Liszt: Conociendo influencias.


Liszt regresa a su vida social, ya no se recluye más en su casa, muy al contrario, da rienda suelta a la diversión. En el mundo en el que socializa, por supuesto hay más músicos y más artistas en general.

En esta época de su vida conocerá a tres músicos que lo impresionarán mucho y que tendrán gran influencia en su obra.

El primero en aparecer en la vida de Liszt es Héctor Berlioz, un músico francés ocho años mayor que él, es un compositor a quien le gusta innovar y romper con las reglas preestablecidas, hasta ese momento, de la música. Foto tomada de la wikipedia.

Se conocen a finales de 1830 en el estreno de su Sinfonía Fantástica el 5 de Diciembre; al finalizar la Sinfonía, Liszt aplaudió vehementemente, cosa que a Berlioz le llamó mucho la atención. Para F. Liszt, como para todos los presentes lo que escuchaban era algo nuevo, diferente a lo acostumbrado, pero además era algo muy bueno, digno de ser escuchado y ovacionado.

El poeta Heinrich Heine llamó a Berlioz “El ruiseñor gigante, una alondra del tamaño de una águila, la cual se dice existió en tiempos ancestrales.”

Liszt decidió trabar amistad con Berlioz porque sentía identificarse con él, ambos tenían una forma de ser rebelde e independiente, tenían plena confianza en su forma nueva de hacer música, además se caían bien y se apreciaban.

En sus memorias Berlioz escribiría, sobre la noche del estreno de su Sinfonía Fantástica y el primer encuentro con Liszt: “Sentimos una afinidad inmediata y desde ese momento nuestra amistad creció fuerte y confiable. Él literalmente me arrastró a cenar a su casa y me agobió con la fuerza de su entusiasmo.”

Liszt realmente admiraba y apreciaba mucho la amistad de Héctor, en los años siguientes participaría en los conciertos que éste organizaría en París, también F.L. trabajaría en una transcripción al piano de la Sinfonía Fantástica, la cual resultó ser extraordinaria; además nunca dejaría de promover la música de su amigo francés.

Así era Liszt, una vez que alguien ganaba su afecto era muy difícil que lo perdiera, era un amigo leal y cariñoso.

El segundo músico que irrumpe en su vida y que le dejará una huella imborrable es Nicolo Paganini, violinista italiano, quien, como ya hemos platicado en algún capítulo de la vida de Chopin, lograba sacar de su violín sonidos que nunca antes se habían escuchado.

Se decía que quien había enseñado música a Paganini era el mismísimo demonio, tal era el “hechizo” que provocaba su música que era hermosa y de una gran dificultad en la ejecución, a tal grado que era casi imposible que alguien más la pudiera tocar.

En una de sus giras Paganini visitó París y dio su primer concierto ahí el 9 de marzo de 1831 en el Teatro de la Opera y por supuesto Liszt se encontraba entre la audiencia. Lo que vio y escuchó ahí lo impresionó como nunca antes y también lo influyó grandemente. A partir de ese momento decidió que él sería al piano lo que Paganini al violín. ¿Les suena? Creo que Chopin en su momento también pensó algo así.

Poco después de ese concierto, le escribió a su alumno Pierre Wolf: “Por 2 semanas mi mente y mis manos han sido las de un hombre poseído”

Y es que se puso a estudiar como loco durante horas todos los días para lograr tocar en el piano algo de lo que Paganini había presentado en su concierto.

En años posteriores Liszt trabajaría en la música de Paganini, transcribiendo algo de ella al piano, haciendo arreglos magníficos; desarrolló también composiciones propias inspiradas en la música del italiano. Para muestra basta un botón: ¡La Campanella! Composición original de F. Liszt, parte de su obra Grandes Études de Paganini, La Campanella se basó en un tema de la última parte del concierto para violín n.º 2 de Paganini.


Todavía le faltaba conocer a otro de sus “iguales”, a Chopin, esto sucedería antes de terminar el año de 1831, Chopin un hombre 18 meses mayor que él, con aire aristocrático y cuya música es única, delicada y apasionadamente hermosa. De eso platicaremos en otro post.

jueves, 22 de noviembre de 2012

¡Feliz día del músico!

"La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso" F.LISZT

lunes, 5 de noviembre de 2012

De Chopin: Un Viaje, Conciertos y un estreno espectacular.



Reanudo la lectura sobre la vida de mi querido Chopin y comparto con ustedes los pasajes más importantes.

Continuamos en 1834, en este año Hiller, amigo de Chopin, tiene planeado un viaje a Aix-la-Chapelle para asistir a un festival del bajo Rin, logra convencer a Federico de que lo acompañe, cosa que no fue algo simple, pues a Chopin no le agradaban los cambios y viajar implicaba cambiar su rutina diaria. Ya en el festival asisten a varios conciertos entre los que destacan el de la Sinfonía Júpiter de Mozart y el de la 9ª Sinfonía de Beethoven; acerca de esta última me gustaría saber  ¿Qué habrá sentido Chopin al escucharla? ¿Se habrá emocionado tanto como yo? La primera vez que la escuché fue en un concierto de gala de la Orquesta Sinfónica de Minería en la Sala Nezahualcóyotl, y la verdad que hasta una lágrima me rodo de la alegría y emoción que me provocó escuchar el último movimiento.

En el mismo festival se encuentran a Mendelssohn con quien viajan a Düsseldorf, ciudad en la que es Director de Música, ahí les presenta a Schadow, Director de la Academia de Artes y ante quien los tres músicos tocan el piano, sobre esto escriben tanto Mendelssohn como Hiller. 
Hiller: “Por fin se abre el piano. Yo comienzo y Mendelssohn continúa. Después toca el turno a Chopin. Luego de unos compases, Schadow abre los ojos muy grandes; jamás había escuchado nada parecido.”

Mendelssohn: “Chopin es hoy el primero de los pianistas. Su ejecución nos reserva tantas sorpresas como si nos encontrásemos ante el arco de Paganini.”

Sus pasos ahora se dirigen a Coblenza y luego a Colonia, en donde se despiden de Mendelssohn, ya que es tiempo de regresar a París.

Es en este tiempo cuando Federico reanuda su amistad, esta vez por correspondencia, con los Wodzinska, 3 muchachos que habían sido alumnos de su padre y con quienes lo unía una amistad de varios años. Los Wodzinska salieron de Varsovia y se encontraban viviendo en Ginebra, a donde la condesa, madre de los amigos de Chopin, lo invita a pasar unos días, invitación que declina por el momento, ya que tiene varios compromisos en puerta.

A finales de 1834 y principios de 1835 Chopin participa en varios conciertos. A pesar de que no son muy de su agrado, nunca se negaba a tocar en conciertos organizados por sus amigos.

El 7 de Diciembre, Berlioz lo invita a participar en su concierto, Chopin acepta y toca el larghetto de su Concierto en fa menor.

Tres semanas después, el día de Navidad se presenta en la Sala Pleyel con Liszt e interpretan 2 dúos a 4 manos: uno de Moscheles y el otro  de Liszt, fueron muy ovacionados por su público y aclamados por la prensa. ¡Que suerte para la gente que tuvo ese privilegio de verlos tocar juntos! En esta época sería como, guardando y respetando siempre la distancia entre la genialidad y el mero virtuosismo, ir a un concierto de Lang Lang e Ingolf Wunder.

El 25 de Febrero de 1835  toca con Hiller  en la Sala Erard el nuevo dúo del músico alemán, y posteriormente, en marzo, vuelve a participar en un concierto en la Sala Pleyel, una vez más a petición de sus amigos.

El 5 de Abril hay otro concierto en su haber, esta vez a beneficio de los refugiados polacos, se llevó a cabo en el Théâtre des Italiens, con un gran programa, Hiller y Liszt también participaron y cada uno de ellos tocaron a dúo con Chopin, sin embargo, las críticas esta vez no fueron favorables para el polaco; aunque pronto se quitaría ese mal sabor de boca.

El 26 del mismo mes estrenaría con mucho éxito su Andante Spianato y Gran Polonesa Brillante, en una función de gala de la Sociedad de Conciertos del Conservatorio. A pesar de que fue aclamado por el público por lo brillante de su ejecución, él comenta con Liszt: “No soy adecuado para los conciertos. La multitud me intimida. Su aliento me envenena, sus miradas curiosas me paralizan, y me confunde el espectáculo de tantos rostros extraños”. Será por eso que con estas presentaciones de 1834 y 1835 Chopin puso fin al período de conciertos públicos, y desde entonces, cuando no era en algún salón, sólo apareció en el tablado cuando no podía evitarlo.

Con respecto al Andante Spianato y Gran Polonesa, Justo Romero nos platica en su libro lo siguiente:

Estreno: París, Conservatorio, 26 de Abril de 1835

Intérpretes: Fryderyk Chopin (piano). Orquesta de la Société des Concerts du Conservatoire de Paris.

Dedicada a Madame la Baronne d’Est y se publicó en Mayo de 1836, en Paris, Leipzig y Londres.

La Gran Polonesa Brillante, Chopin la empieza a componer en 1830, pero es hasta principios de 1835 cuando la retoma y la termina, con el añadido del Andante Spianato, el cual se escucha en primer lugar a modo de introducción.

“Conviene señalar que la palabra italiana ‘spianato’ implica en música un canto calmo, suave y sencillo. Pero como señala Gastone Belotti, Chopin no toma el término de la tradición lírica italiana, sino de Paganini, autor de un ‘Cantabile Spianato y Polonesa Brillante’ que interpretó en Leipzig en 1829 y probablemente en Varsovia en algunos de los conciertos que allí ofreció aquel mismo año.”

Dejo el video de la participación de Ingolf Wunder durante la Competencia Internacional de Piano Federico Chopin 2010, interpretando, claro está, el Andante Spianato y Gran Polonesa.

martes, 23 de octubre de 2012

Del conciertazo de Leszek Możdżer



Fui a un concierto de esos de los que no te olvidas nunca, de esos que entre tus recuerdos son parte de tus tesoros, de esos en los que reflexionas y piensas “¡que chido es estar vivo!”

El concierto fue el 4 de octubre dentro del 40 Festival Internacional Cervantino en la Ex Hacienda de San Gabriel de Barrera, en Guanajuato, por supuesto. El artista: Leszek Możdżer, un pianista polaco, alto, rubio, de cabello largo y con lentes, quien ya nos había sorprendido un día antes con sus “Impressions on Chopin” dentro del concierto de inauguración Rock Jazz CHOPIN, del que ya les platiqué.

Debo decir que antes de escuchar al jazzista polaco, el jazz a mí no me convencía del todo. Hoy adoro el jazz de Leszek!

El recital iniciaría al medio día, llegamos un poco antes a un lugar que no conocía y que en verdad es muy hermoso: La Ex Hacienda de San Gabriel de Barrera, mientras nos formábamos para tener acceso al jardín español, que es donde tendría lugar el concierto, pude ver a un hombre alto, de pelo largo y rubio, que usaba lentes y un traje oscuro, estaba sentado en una cafetería que se encuentra a un costado de la puerta de acceso al jardín, tomaba un vaso con agua y observaba al que sería su público.

Nos sentamos en un muy buen lugar desde donde pudimos admirar su manera de tocar el piano, es un pianista extraordinario ¡me recordó tanto a Liszt! Toca tan rápido y siempre se distinguen sus notas, no embarra (como decía mi maestra). Escuchamos diversas piezas de su repertorio, no me sé los nombres y en el programa no las listaron. Mientras tocaba, había momentos en los que sobreponía en las cuerdas del piano toallas, cuentas y vasos, y lograba emitir sonidos semejantes a guitarras o chellos.

Al final le aplaudimos con mucho entusiasmo y regresó dos veces a agradecer, claro que nos regaló 3 encores, de los que pude identificar: el primero fue una improvisación al Vuelo del Abejorro y luego su improvisación a una Mazurka de Chopin, de la cual nos comentó que esa Mazurka le gusta mucho tocarla, porque es muy fácil improvisar de diferentes maneras con ella.

Les dejo este videíto que le tomé mientras improvisaba la Mazurka op24 no2 de Chopin


En la página de este magnífico pianista (www.mozdzer.com) leí que Leszek nació en Gdansk, Polonia el 23 de marzo de 1971 y que toca el piano desde los 5 años, que además de ser un destacado pianista, es compositor y productor. Se graduó en la Academia de Música de Gdansk en 1996.

Tiene en su haber, además de un talento inigualable, galardones que confirman lo anterior, entre otros están el que le dieron en 1992 en la Competición Internacional de Jazz para Juniors. Fue elegido por los lectores del Jazz Forum como el Músico más Prometedor en los años 1993 y 1994, también como el Mejor Pianista de Jazz cada año de 1994 a 2008, así como Músico del Año en 1995,1996 y 2011. Ha sido también reconocido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia por su promoción de la cultura polaca en diversas partes del mundo, esto  en 2007. Obtuvo el premio Fryderyk 2011 por "Kaczmarek by Możdżer", en la categoría de album del año.

Ha colaborado en la grabación de música para películas con Zbigniew Preisner y Jan Kaczmarek, compositor polaco que trabaja en LA, grabando música para la 20th Century Fox y Mira Mar.

Ha sido invitado a tocar con celebridades del jazz polaco. También compone música para montajes teatrales y dancísticos en Polonia. A la fecha ha grabado más de 100 albums, incluyendo muchos que ha lanzado por su cuenta.

Sus improvisaciones en temas de Federico Chopin (que a mi parecer son verdaderamente geniales), lo han consolidado como un gran artista y lo posiciona entre los virtuosos más destacados del jazz europeo.

Dice también su página que Leszek ha visitado todas las ciudades de Europa, así como USA, Kazakhstan, Kyrgyzia, Brazil, Canada, South Korea, Malaysia, Singapore, Japan, Urugway y Chile. ¡Ahora tendrán que agregar a esta lista el nombre de México!

Hay varias impresiones de músicos sobre él, la que cito aquí me gustó mucho: "I consider him to be the greatest talent among Polish jazz pianists of recent years", "Personally, I think Leszek is the best Polish pianist." - Zbigniew Preisner

Pero sin duda, la mejor impresión es la que me dejó en los conciertos en los que tuve la suerte de conocerlo, de escucharlo, de admirarlo, de amarlo.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Del Concierto de Música de Cine de la OFUNAM.

Primer concierto de la tercera temporada del 2012 de la OFUNAM. Música de John Williams, de las películas: Tiburón, La Lista de Schindler, Indiana Jones, ET, y Star Wars.

Eran como las 5 y media de la tarde del 29 de septiembre, cuando llegamos al CCU, temprano, si tomamos en cuenta que el concierto iniciaría a las 8 de la noche, pero en CU siempre hay algo que ver y esta vez nos encontramos con el Festival “En Contacto Contigo” de Cultura UNAM, había teatro, danza, decidores de palabras, venta de libros y un recital de la Big Band Jazz en la explanada del MUAC, y ahí nos quedamos escuchando a la banda por más o menos una hora, dicho recital duró más tiempo, pero el acceso a la Sala Nezahualcóyotl fue a las 7, y nos apresuramos a entrar para tener buenos lugares.

El concierto inició con las fanfarrias que suelen escucharse al inicio de una película. En seguida escuchamos la suite de Tiburón con 3 movimientos: I Tema de tiburón  II Salida al mar y III  Fuga de la jaula.  

A continuación una sublime interpretación de Tres piezas de la Lista de Schindler: I  Tema de la Lista de Schindler, II  Pueblo judío y III  Recuerdos. El solo de violín fue interpretado magistralmente por el concertino de la OFUNAM el maestro Sebastian Kwapisz, ah que interpretación tan bonita y emotiva; por supuesto su público le aplaudimos mucho y nos regaló la repetición de la primera pieza.

Para empezar a subir de tono la emoción siguió la música de Indiana Jones con 6 movimientos: I  Las aventuras de Mutt, II  Tema de Marion, III  El encanto del cristal, IV  Remolino en Academe, V  Tema de Irina y VI  Marcha de los cazadores. El último movimiento, el más conocido ya que es el tema de la película, arrancó los “Bravo” de la audiencia,  escucharlo en vivo fue sensacional una mezcla de emoción y diversión muy particular.

Después del intermedio le tocó el turno a la música de ET de un solo movimiento: Aventuras en la Tierra, que dura varios minutos, ¡Que bonita es! A muchas de las personas que estábamos ahí nos tocó ver estas películas en nuestra niñez y eso crea un ambiente de emotividad muy lindo.

Y para cerrar con broche de oro: ¡Star Wars! 5 movimientos: I  Tema principal, II  Tema de la princesa Leia, III  Marcha Imperial (Tema de Darth Vader), IV  Tema de Yoda y V  Salón del trono y títulos finales. ¡El Tema principal y La Marcha Imperial, fueron espectaculares! Además, yo nunca había escuchado completo el Tema de Yoda, el que se escucha cuando muere y la verdad me encantó, es nostálgico pero también alegre y jovial, ¡me gustó mucho!

El día siguiente, domingo, transmitieron por TeveUNAM el concierto que se daba ese día, con el mismo programa, y escuché las opiniones del Concertino y del Director: Eduardo Diazmuñoz (Director Huésped), y los dos coincidieron en cuanto a la música de John Williams, que el ser música de cine no le resta calidad, que es muy buena música cuyas partituras tienen buen grado de dificultad, ya que se compone de muchos arpegios y escalas, partituras que exigen a los músicos lo mejor de sí, y créanme, el Director y la OFUNAM lo dieron. El maestro Diazmuñoz mencionó que es verdad que en algunas de las composiciones se pueden escuchar pequeñas frases de Brahms y otros músicos, pero que eso no le quita originalidad; también dijo que Williams es un hombre culto y que su música lo demuestra.

Ahora les voy a platicar del encore. Cuando supe del concierto me entusiasmé mucho y desde un inicio quise asistir, además era como mi premio de consolación, ya que por motivos de salud de mi mami, no pude ir al Réquiem de Mozart, desperdiciando las entradas que ya teníamos. Al ver el programa del Concierto de Música de Cine de John Williams me gustó mucho, pero hacía falta una pieza, mi favorita del maestro Williams, a través de mi facebook expresé que sería un enconre maravilloso el Tema de Superman, y cuál va a ser mi sorpresa, que después de muchos aplausos y agradecimientos, regresa el Director para regalarnos una pieza más, al escuchar las primeras notas supe que eran las de mi favorita y me emocioné mucho, nunca la había escuchado en vivo y era uno de mis sueños, ¡gracias OFUNAM por convertirlo en realidad!


Y como dice Juan C. en el sitio de Rock 101: “Una noche en la que confirmo una vez más que el mejor sonido de película NO es el THX, es la OFUNAM”.